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¿Desde cuándo tengo que bañar al bebé en la bañera?

Tu bebé crece a gran velocidad y pronto se le quedará pequeña la bañera. ¿Ha llegado el momento de pasarle a la grande?

By Miniland

noviembre 26, 2018

8 Minutos de lectura

Cuando la bañera pequeña se le quede pequeña, alrededor de los seis meses, es que ha llegado el momento de pasarle a la grande. Te damos algunos consejos prácticos para que la transición (para todos) sea fácil y rápida.

¡Es la hora del baño! Uno de los momentos más especiales del día para el pequeño y, también, para sus papás. Sin embargo, a medida que va creciendo se acerca el momento de bañar al bebé en una bañera grande. ¿Cómo debemos hacer la transición?

De recién nacido hasta los 6 meses: bañera adaptada

Uno de los cuidados del recién nacidos más básicos es el baño. Cuando el bebé nace necesita una bañerita especialmente adaptada para él, con unas medidas que se ajusten a su tamaño y que facilite a los padres la labor de bañarle. Estas suelen incorporar una cubeta con forma anatómica que se adapta al cuerpo del niño y hace que el baño sea mucho más seguro.

 

Sin embargo, los bebés crecen a un ritmo muy acelerado. Cuando cumplen doce meses miden unos 75 centímetros, un 50% más de lo que medían al nacer. Por lo tanto, es probable que esta bañerita pronto se le quede pequeña.

 ¿Desde cuándo tengo que bañar al bebé en la bañera?

De recién nacido hasta los 6 meses: bañera adaptada

Alrededor de los 6 ó 7 meses de vida habrá crecido lo suficiente como para que la bañerita ya no le resulte cómoda. Este momento coincide, además, con que el bebé va cogiendo fuerza, equilibrio y ya es capaz de sentarse solo. Esto quiere decir que el pequeño está preparado para pasarse a la bañera “de los mayores”.

Ahora tienes un nuevo reto por delante: hacer la transición de un lugar a otro  y bañar a tu bebé en una bañera grande.

 

Es normal que el pequeño reaccione ante este cambio: se encuentra en un espacio más grande, con más agua, paredes altas… Es posible que, al principio, se sienta intimidado pero tu acompañamiento hará que la transición sea mucho más fluida y que pronto se sienta a gusto en la nueva bañera.

 

Para que todo vaya como la seda, te dejamos algunos consejos prácticos:

  1. Empieza colocando la bañera pequeña dentro de la grande: el cambio no será tan brusco y el bebé podrá ir cogiendo seguridad. De este modo, reconocerá la bañera pequeña pero irá familiarizándose con el nuevo espacio.
  2. Utiliza algún soporte para colocar al bebé: existen asientos o hamacas de baño en las que el niño se puede sentar y evitan que se caiga. Esto, además de darle seguridad a él, te permitirá tener las dos manos libres para bañarle.
  3. Ponte cómodo: para bañar al bebé en en una bañera grande seguramente te tengas que poner de rodillas e inclinarte sobre el borde para poder bañarle. Busca la máxima comodidad, ya que es una tarea que tendrás que repetir cada día. El reposa rodillas y apoya codos acolchados para el baño Easy-bathing de Miniland puede ser una excelente solución. Está hecho con relleno de espuma acolchada y forro antideslizante, ventosas para fijarlo y unos prácticos bolsillos para tener todo a mano.

 ¿Desde cuándo tengo que bañar al bebé en la bañera?

Consejos de seguridad para bañar a un bebé en bañera grande

 Además de habituar el niño al nuevo entorno, tú también tendrás que adaptarte a bañarle en un espacio más grande. Esto conlleva más comodidad pero, también, alguna medida de seguridad nueva que tendrás que tener en cuenta.

 

Estas son las más importantes:

  • No dejes al niño solo en la bañera. Aunque se mantenga solo sentado, el bebé puede resbalarse y darse algún golpe o, incluso, correr riesgo de ahogamiento.
  • Mantén la temperatura del agua a unos 36 o 38 ºC. Utiliza un termómetro, como el de Thermokit de Miniland, para asegurarte de que está a la temperatura correcta y haz siempre la prueba con tu propia mano.
  • Vigila también la temperatura ambiente del baño que ha de estar a unos 22 o 24 ºC.
  • Utiliza jabones neutros y productos especiales que no dañen la piel del bebé.
  • Vigila que el niño no tenga a mano pequeños objetos que pueda llevar a la boca (tapones de champús, etc.).

Ahora que ya sabes cuándo y cómo bañar a un bebé en una bañera grande, estás preparado para dar este gran paso. Tu niño se irá acostumbrado a bañarse donde lo hacen los mayores y disfrutará de un momento tan especial en el día en un entorno más adaptado a él. Tendrás más espacio para jugar, chapotear… y en poco tiempo estará ilusionado.

Trucos y consejos para el descanso de tu bebé