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9 Minutos de lectura

Es habitual que nuestro bebé tenga algunos problemas a la hora de dormir, ¡no te preocupes! El 30% de los bebés no consiguen dormir bien cuando los papás y mamás les acostamos. Existen muchas formas de ayudarle a dormir mejor, y en este blog te vamos a contar las que consideramos imprescindibles.

Además, debemos sumar que un 98% de las veces en que un bebé no consigue conciliar el sueño sin problema, se debe a un hábito mal adquirido. Esto es algo que los padres debemos intentar cambiar para mejorar el sueño de los bebés y que duerman lo mejor posible (y de paso, nosotros también).

Para ello, tendremos en cuenta estos hábitos y trataremos de sustituirlos por otros mejores.

De no hacerlo, estos malos hábitos podrían durar hasta que el pequeño cumpla 5 años.

A esta edad, nos encontramos un límite importante temporal en cuanto a la facilidad para modificar los malos hábitos del sueño, ya que un niño que no ha superado su problema de insomnio para este momento tiene más posibilidades de padecer trastornos de sueño el resto de su vida que otro que ya duerma bien.

Uno de los motivos comunes para marcar el límite a esta edad es porque el niño entiende perfectamente lo que le decimos sus padres una vez ha cumplido 5 años, de forma que cuando se le manda a la cama y le decimos que no salga de su habitación, entiendo que tiene que obedecer y afrontar la noche solo.

El mal trago de pasar la noche sin poder dormir le podría derivar en miedo a irse a dormir, pesadillas, sonambulismo...

¡Vamos a ver cómo detectar los malos hábitos!

¿Cuánto debe dormir mi bebé?

Los primeros días después del nacimiento, el bebé estará muy cansado, por lo que dormirá de manera profunda y larga. Los problemas de sueño aparecerán más adelante.

Debes tener en cuenta que cada bebé en particular puede tener sus propios patrones de sueño y que el hábito de sueño comienza más hacia los 6 meses, pero sí podemos saber qué es lo aconsejable sobre cuánto debería dormir un bebé según la edad que tenga. Aquí te dejamos una pequeña orientación:

  • Recién nacido: Dormirá la cantidad de horas que necesite, ya que aún no han desarrollado su ritmo circadiano (no distingue entre día y noche) y el sueño viene entonces condicionado por las tomas (despertarse, comer y dormir). Generalmente dormirá de 16 a 18 horas al día. A esta edad que haya algo de ruido les puede ayudar a dormir. Por la mañana no dejes de poner el lavavajillas aunque sean las 11 y esté el bebé durmiendo. Por las noches, disfruta del descanso de tu serie favorita a un volumen no muy alto.
  • Con 3 meses: En esta etapa ya comienza a adaptar su ritmo circadiano, y esto lo notaréis en que poco a poco llevará más parte de su sueño a la noche, durmiendo unas 15 horas diarias en total.
  • Entre 6 y 9 meses: Una vez haya cumplido esta edad, el bebé ya dormirá menos horas durante el día y tendrá un período más largo de sueño cada noche. En el séptimo mes, su ciclo de comida y sueño se parecerá ya más al nuestro, con 4 tomas diarias y unas 11 horas de sueño del tirón.
  • Entre 12 y 18 meses: A estas alturas, ya debería dormir toda la noche sin despertarse, con una pequeña siesta por las mañanas y otra después de haber comido completará el sueño que necesita diariamente para estar fuerte y sano.
  • Después de los 18 meses: Cuando cumple un año ya tendrá un sueño normal, pero seguirá siendo recomendable mantener algunos hábitos que le pueden venir bien, como una siesta corta después de la hora de comer o una rutina antes de irse a dormir.

¿Cómo sé si mi bebé tiene problemas de sueño?

Antes de plantearnos poner soluciones a un posible problema de sueño, debemos saber diferenciar qué lo es y qué no.

A partir de los 6 meses, todos los bebés deberían poder irse a dormir sin llantos, dormir por ellos mismos, ser capaces de pasar 11 horas durmiendo y de hacerlo en su cuna.

Teniendo esto en cuenta, podemos notar cuando nuestro bebé tiene problemas de sueño a través de comprobar pequeñas consecuencias que irán apareciendo por la falta de este.

Principalmente, serían:

Lactantes y niños pequeños: llanto con facilidad, mal humor, está distraído, dependencia de ti...

En niños en edad de escolarización: malos resultados en la escuela, inseguridades, timidez, mal carácter...

Ten presente que la causa del insomnio infantil es la falta de un hábito del sueño correcto que les permita descansar.

Las 5 claves para mejorar el descanso de tu bebé con hábitos de sueño

1 – Busca una hora para acostarle pronto cada día, que le permita dormir unas 11 horas diarias. Nuestra recomendación es que sea hacia las 8 de la tarde, después de la cena, ya que le permitirá cumplir con todas las horas que necesita para sentirse descansado.

2 – Acuéstale cada noche en el mismo sitio para que cree un hábito y un vínculo con ese sitio y la hora de dormir. Este sitio no debe ser sólo su lugar para dormir por las noches, también debemos de tratar que sea donde duerme la siesta o dónde descanse tranquilo cuando tenga la necesidad. Que lo identifique como su lugar, y que este lugar sea para descansar.

3 – Establece una rutina que pueda seguir cada día. El baño siempre a la misma hora, después ponerse el pijama, el momento de cenar, le acuestas en la cama y le cuentas un cuento. Así aprenderá la rutina que le hayas dado y acabará durmiendo plácidamente cada día que la complete entera.

4 – Acuesta a tu hijo cuando esté despierto, porque de esta manera aprenderá a dormir independientemente. Para propiciar un clima de relajación, puedes apoyarte en herramientas de ruido blanco para facilitarle dormir sin tu ayuda.

5 – A partir del tercer mes, si se despierta durante la noche no acudas inmediatamente y espera unos minutos, ya que todos nos solemos despertar varias veces durante la noche y luego nos volvemos a dormir. Al bebé le pasa exactamente igual.

Para cumplir con estas pautas mejor y que el bebé consiga dormir del tirón durante toda la noche, en Miniland hemos desarrollado un dispositivo que ayuda a sentar la rutina del sueño, el Natural Sleeper, para crear hábitos de sueño infantil.

Los beneficios principales que reporta utilizarlo son:

  • Ruido blanco para dormir mejor. Un relajante sonido de lluvia que tiene frecuencias sonoras del mismo nivel de potencia, anulando así el resto de sonidos y permitiendo que el bebé quede en un “aislamiento sonoro” que le permita entrar más rápido en las fases más profundas del sueño.
  • Una luz tenue que genera una atmósfera ideal para el descanso. Puedes elegir entre luz fija o una secuencia de relajantes colores que estimulan la secreción de melatonina, haciendo que disfrute de un sueño pacífico y sereno.
  • La aromaterapia que vaporiza a través de aceites esenciales. Todos conocemos ya los beneficios de la aromaterapia. Natural Sleeper vaporiza en frío mediante vibraciones ultrasónicas, lanzando al aire suavemente fragancias naturales que inundan la habitación del bebé, transmitiéndole una sensación de bienestar y relajación ideal para él.

El ruido blanco que tiene Natural Sleeper está especialmente diseñado pensando para calmar al bebé en el momento del sueño, ayudando a que este sea profundo y relajado. Este sonido natural, además, enmascara el resto de sonidos de la vida cotidiana, permitiendo que el bebé duerma sin despertarse en ningún momento.

La vida es bastante ruidosa, ¡pero ya no tiene por qué molestar al bebé!