<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=512899172469810&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Home Compartir

Creciendo juntos: de la leche materna a la dieta completa

Los primeros 12 meses de vida de un niño son fundamentales para su crecimiento. Desde el sexto mes su demanda nutricional va aumentando exponencialmente y sus necesidades calóricas pasan de unas 400-600 calorías en los primeros meses a las 1.000-1.100 cuando cumple un año. ¿Quieres saber cómo introducir correctamente los alimentos dentro de su dieta de una manera sencilla y saludable?

By Miniland

marzo 25, 2019

4 minutos de lectura

Cuándo comenzar con la alimentación complementaria

Hasta los seis meses de vida un bebé tiene cubiertas todas sus necesidades nutricionales con la leche materna. La Organización Mundial de la Salud, pediatras y la comunidad científica recomiendan la lactancia en exclusiva (materna o de fórmula) hasta que el niño cumple los seis meses de edad. A partir de esa fecha, tendremos que pensar en introducir la alimentación complementaria, dándole mucha importancia a que ésta sea suficiente, variada y adecuada, y que entre a formar parte de la dieta de los niños en cantidades y frecuencias adecuadas.

Primeros alimentos en la dieta de tu bebé

Las papillas de cereales y frutas serán las primeras 'comidas' de tu hijo. Mezcladas con agua, con leche materna o leche artificial, debes evitar que en estas primeras papillas haya gluten, por lo que los cereales a utilizar en su preparación serán maíz y arroz. En cuanto a las frutas, las primeras en llegar al menú de tus hijos a través de finos purés serán la pera, la manzana y el plátano (¡ojo con estas dos últimas si tu bebé está estreñido!), siendo las naranjas, uvas y melocotones las siguientes en aparecer en escena. Aunque no hay ninguna razón científica que justifique retrasar la introducción de otras frutas como el kiwi, las sandía, el mango o la piña, siempre que no haya habido antecedentes alérgenos en la familia. Así pues, toca empezar a combinar el biberón con otro tipo de menaje, por lo que la cuchara Thermospoon de Miniland te permitirá darle sus primeros platos con la seguridad de que la papilla no esté muy caliente, ya que este blandito cubierto emitirá una suave alarma cuando la comida supere los 41º

A los papás primerizos puede que les suene un poco raro, pero la carne también será uno de los primeros alimentos que probará tu bebé; por supuesto carnes blancas como el pollo, pavo o conejo, de sabor suave y más ligeras para su digestión. Y como no, las verduras y hortalizas, unas inseparables ya de por vida en la dieta de tu peque. ¿Cuáles introducir en primer lugar? Pues prácticamente todas son aptas para su consumo a partir de los 6 meses, exceptuando algunas como las espinacas, las acelgas, el nabo, la remolacha, los espárragos o el apio, con las que hay que tener más paciencia y esperar hasta que el niño cumpla un año, debido a que acumulan mayor número de nitratos; otras como la cebolla, la col o la coliflor no se emplearán en bebés de menos de 12-15 meses por su potente sabor.

A más energía, dieta más rica

Como tu bebé no para de crecer sano y fuerte, su gasto energético y sus necesidades irán aumentando por semanas. A los 9 meses le daremos la bienvenida al pescado (blanco por lo menos hasta los 18 meses, ya que contiene menos grasa y se digiere mejor), a los huevos (empezando por un trocito de yema cocida y vigilando que en las 48 horas siguientes no se haya manifestado ninguna alergia), a algún queso ligero tipo quesito -ya que son fuente importante de calcio y proteínas- y a los yogures, porque a partir de los 9-10 meses su estómago ya tendrá las enzimas necesarias para procesar la leche de vaca.

Un poquito más adelante, entre los 10 y los 12 meses, conocerá a una de las estrellas de la dieta mediterránea, las poderosas y energéticas legumbres. Mejor comenzar por las que no lleven piel para facilitar la digestión y prepararlas muy cocidas. Los guisantes, al tener un sabor dulce, son básicos en estas primeras semanas. También en esta etapa es recomendable comenzar con la ingesta de arroz blanco en grano y pasta, como fideos o estrellitas, que se pueden mezclar con carne y verduras en sustitución de las patatas. Y, por supuesto, no nos olvidaremos de nuestro querido aceite de oliva para regar con una pequeña cucharadita ciertos alimentos.

Así, poco a poco, te darás cuenta de que aproximadamente a los 18 meses de edad tu hjio podrá compartir la comida familiar prácticamente al completo. Eso sí, no te desesperes si la introducción de alimentos coincide con la época estival, porque puede que rechace al principio estos nuevos invitados en su dieta, ya que la densidad de un puré (sobre todo si contiene carne entre sus ingredientes) no ''marida'' bien con las altas temperaturas del verano.

Otros consejos para el cambio a una dieta completa de tu hijo

  • Estar muy pendiente en estos primeros meses a posibles alergias e intolerancias.
  • Olvidarse de la miel hasta los dos años: puede contener bacterias que generen botulismo en los bebés.
  • Los embutidos y quesos muy grasos deben esperar, al menos, hasta los dos años.
  • También los mariscos y los calamares deben estar alejados de la dieta de tu hijo hasta los dos años de edad.
  • No introducir frutos secos en su dieta hasta los 4 años
  • Por último, retrasa todo lo posible: bebidas azucaradas, bollería industrial, caramelos y snacks por su alto contenido en grasa.

¿Preparad@s ya para empezar a estimular las papilas gustativas de tu peque y ver sus primeras reacciones delante del inagotable mundo de la alimentación?