Aprovechando la semana internacional de la lactancia materna y nuestra colaboración junto a Miniland y Educar es todo, vamos a recordar cuáles son los beneficios de la lactancia materna en la mamá y en el hijo según la evidencia científica de la que disponemos.

Beneficios en nuestro hijo:

  1. La leche materna es más digestiva. Los niños amamantados tienen menos incidencia de reflujo gastroesofágico, no retrasa la eliminación de meconio y la favorece maduración intestinal
  2. Menor riesgo de caries, mala oclusión y caída dental.
  3. Disminuye la incidencia y/o gravedad de las infecciones del lactante.
  4. Mejor desarrollo intelectual.
  5. Menor riesgo de padecer enfermedades crónicas: alergias, diabetes, enfermedad inflamatoria intestinal, celiaquía, esclerosis múltiple, artritis crónica juvenil, leucemia infantil, linfoma, hipertensión arterial e hipercolesterolemia.
  6. Menor riesgo de muerte súbita del lactante.

Recordemos además que efecto beneficioso de la lactancia materna aumenta cuanto más prolongada es su duración.

 

Beneficios para las madres:

Sin ninguna duda la lactancia será una vivencia única, especial y placentera (o debe serlo, si no fuese así te recomendamos consultar con tu pediatra, matrona o asesora de lactancia). Hay un mayor apego madre-bebé con mejor comunicación con nuestro hijo. Es una satisfacción íntima y tenemos menos depresión postparto.

1. Beneficios a corto plazo:

  • Mejor recuperación uterina y disminución del sangrado.
  • Mejora la anemia y aumenta nuestros depósitos de hierro.

2. Beneficios a medio plazo:

  • Favorece la pérdida de peso en la madre y la recuperación de la silueta. ( a partir de los 3 meses de lactancia)
  • Mayor sensación de bienestar y mejora la autoestima.

3. Beneficios a largo plazo:

  • Disminución del riesgo de cáncer de mama premenopáusico.
  • Disminución del riesgo de cáncer de ovario.
  • Disminución del riesgo de fracturas de la columna y de la cadera postmenopáusico

 

Las ventajas económicas

Estas en último lugar por ser las menos importantes, son evidentes: menos gasto en leches infantiles, menos gasto en biberones, fármacos, consultas y hospitalizaciones del bebé.

Vaya por delante que la madre es libre de decidir el tipo de alimentación que quiere darle a su hijo y que lo ideal es que esta decisión la tome antes de dar a luz y con toda la información disponible. Los profesionales no estamos aquí para convencer a las madres que ya han decidido darles biberón para que no lo hagan; la decisión de una madre es sagrada. Tampoco estamos aquí para culpabilizar, ridiculizar ni juzgar a ninguna madre. Estamos aquí para acompañar, asesorar y ofrecer toda nuestra formación a las familias que necesitan ayuda.

Por tanto, si decides darle pecho a tu bebé pide toda la información que necesites a los profesionales sanitarios, no solamente los conceptos teóricos que aquí se exponen si no las distintas técnicas de amamantamiento, las dificultades que tendrás al inicio y las formas de superarlas para conseguir una lactancia FELIZ y satisfactoria.

Y recuerda que, aunque nos incorporemos al trabajo, ello no debería suponer un impedimento para abandonar la lactancia. Será más difícil, ¿Qué duda cabe? Yo aún recuerdo los sentimientos encontrados que viví al tener que dejar a mi bebé con 4 meses en casa llevando una lactancia materna exclusiva como llevaba y el sacrificio que supuso mantenerla hasta los seis meses. Por tanto, sigamos luchando por nuestros derechos hasta conseguir medidas reales y efectivas en conciliación y ayudas.

“Dale lo mejor de ti en el mejor de los envases”

Bibliografía:

  • Lactancia materna: Guía para profesionales. Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría.