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La importancia de las papillas para el crecimiento del bebé

Cuidar la alimentación es fundamental para su correcto crecimiento

By Miniland

mayo 1, 2017

7 Minutos de lectura

A partir de los 6 meses empieza el periodo en el que comenzarás a introducir la alimentación complementaria. Las papillas son muy importantes porque previenen de las deficiencias de proteínas y de nutrientes. Para una correcta alimentación del bebé siempre deberás seguir las pautas estipuladas por el pediatra.

El tema de la alimentación es una cuestión que genera muchas dudas, sobre todo, a los padres primerizos. El primer consejo que os damos es que siempre debéis seguir las indicaciones del pediatra de vuestro bebé para que os indique los primeros alimentos y las cantidades exactas que necesita.

La alimentación complementaria se empieza a introducir a partir de los 6 meses, hasta ese momento la Organización Mundial de la Salud, OMS, recomienda en exclusiva la lactancia materna. Según explica la Asociación Española de Pediatría la composición de la leche materna se adapta a las limitaciones fisiológicas del tubo digestivo, del metabolismo intermediario y de la función renal en los 6 primeros meses de vida del bebé. Además de aportar una serie de ventajas a nivel nutricional e inmunológico.  La OMS indica dar la alimentación complementaria primero “ unas dos o tres veces al día entre los 6 y los 8 meses. Después, entre los 9 a 11 meses y los 12 a 24 meses, unas tres o cuatro veces al día, añadiendo aperitivos nutritivos una o dos veces al día, según se desee”. Vuestro pediatra os indicará cuándo podéis empezar a introducir los cereales, las frutas, las verduras, la carne y el pescado.

Importancia nutricional de las papillas

Hasta los seis meses la leche materna aporta todos los nutrientes necesarios y es a partir de ese momento cuando será necesario la introducción de otros alimentos. Las papillas son importantes para el bebé porque:

  •  Previenen la deficiencia de energía, de proteínas y de nutrientes que tan necesarios son para su crecimiento.
  • Al probar los alimentos se estimula en el bebé el gusto por los diferentes sabores y texturas.
  • Favorecen a que el niño adquiera hábitos alimentarios que influirán en su futuro comportamiento alimenticio y se vuelve más independendiente a la hora de comer.

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Según señala la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, cuando el bebé ha llegado a los 6 meses ha adquirido un grado de maduración suficiente y está preparado para la introducción de otros alimentos. Su función digestiva es suficientemente madura para digerir la mayor parte de los almidones, las proteínas y las grasas. Además, ha avanzado en su desarrollo psicomotor, de modo que:

  • Hacia los 5 meses el bebé empieza a llevarse objetos a la boca.
  • A los 6 meses inicia movimientos de masticación.
  • Hacia los 8 meses la mayoría de los bebés tienen suficiente flexibilidad lingual para tragar alimentos más espesos.
  • Hacia los 10 meses pueden beber con una taza, además de coger y manipular una cuchara para comer.

Aportes nutricionales de los alimentos

Siguiendo las aportaciones que hace la Asociación Española de Pediatría en una publicación sobre alimentación del lactante sano, destacamos los beneficios que a nivel nutricional aportan los diferentes grupos de alimentos:

  • Los cereales: proporcionan energía en forma de hidratos de carbono, pocas proteínas, sales minerales, vitaminas y ácidos grasos esenciales. Es el primer alimento que puede complementar la lactancia.
  • Frutas: su contenido en azúcares, fibras vegetales, vitaminas y otros antioxidantes constituyen un gran aporte energético. Se introducen siguiendo las pautas del pediatra, que suele ser poco a poco para comprobar su tolerancia, entre los 4-6 meses.
  • Verduras y hortalizas: son fuente de fibra, vitaminas y minerales. Se suelen introducir a partir de los 6 meses, preparadas en purés y evitando la col, la remolacha o las espinacas, siempre siguiendo el consejo del pediatra.

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  • Carne: aporta proteínas al bebé. Las pautas para introducirlas suele ser primero el pollo acompañado de verduras, y posteriormente cordero y ternera.
  • Pescado: son fuente de proteínas de alto valor biológico, omega 3, hierro, zinc y yodo. Este alimento tarda más en introducirse en la alimentación del bebé, suele ser a partir de los 8 meses.
  • Huevos: son una fuente excelente de proteínas. Este alimento no debe darse hasta los 10 meses, y hay que seguir bien las indicaciones del pediatra porque primero se da la yema y después la clara siguiendo las pautas que se indiquen respecto a las cantidades.
  • Legumbres: puedes ofrecerlas al bebé en el último trimestre. Son ricas en hierro, vitaminas, minerales, proteínas y fibras.

Es muy importante dar la alimentación adecuada en cada momento para el correcto crecimiento del bebé, e insistimos siempre siguiendo las pautas del pediatra. Cuando empiezas a preparar las papillas es muy beneficioso que cocines los alimentos al vapor porque conserva mejor las vitaminas y los nutrientes. Además, puedes guardar las papillas hechas por ti en termos como Food Soft Thermo y Food Steel Thermo de Miniland, que mantienen las comidas frias o calientes más de 12 horas.

Además, estos termos están fabricados sin Bisfenol-A, son 100% libres de BPA, lo cual te dará mucha tranquilidad porque no conllevan ningún peligro para la salud de tu bebé. Los podrás utilizar desde el periodo de las primeras papillas hasta las etapas de alimentos más sólidos. Miniland siempre trabaja para hacer más fácil la vida de los padres con productos seguros para tu bebé.

 

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